Condena.

¿Por qué he de ser tan endeble?Esta piel de papel, estriada y rota;estos aires que no soplan ni arrullan;estas entrañas enfermas, tiritantes, locas. Carnes secas ulceradas bajo el sol,crujen las vértebras, crepitan, arden;estrellas solitarias, focos de la muerte,brillaré también, sus filosas luces lo anuncian. Gélidos astros, congelados dioses,ciclópeos corazones fríos que latenen la soledad de … Sigue leyendo Condena.

La amenaza latente.

Vi­vi­mos en una pe­lí­cu­la de sub­tí­tu­los au­sen­tes, es­con­di­dos en al­gu­na car­ta que bus­ca­mos co­mo si fue­ra di­ne­ro, pe­ro sin tác­ti­cas ni es­tra­te­g­ias. Aq­uel día que nos vi­mos por ca­s­ua­li­dad, ca­mi­nan­do en di­rec­c­io­nes di­fe­ren­tes, pu­de le­er la son­ri­sa que lle­va­bas pues­ta, co­mo de fe­li­ci­dad, aun­q­ue los sub­tí­tu­los ha­bla­ban más de nos­tal­g­ia y me gri­ta­ban: Re­gre­sa. En ca­so … Sigue leyendo La amenaza latente.

Gente.

Tortugas idiotas,dirigiéndose al mar,guiándose hacia el agua,hermosos cisnes sin ley,reyes del mal humor,con sus bocas de espada,perdidos en la oscuridad,cubiertos de escarcha,búhos hostiles,posándose en las ramas,observando el paisaje,mirando la vida pasar,lentas presas sin cuartel,creaturas de profunda soledad,con sus fuertes garras,con sus voces de jazz.